Mostrando entradas con la etiqueta Asuntos impropios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Asuntos impropios. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de noviembre de 2010

Encarnación

Y el verbo se hizo carne y habitó en un pueblito intrascendente. Cuentan que, debido a los sucesos que tuvieron lugar después de semejante Encarnación, nadie quiso recordar jamás el nombre del pueblo, pero no pudieron evitar que se quedara flotando en el ambiente el mote del verbo hecho carne: ¡Marcelina Camacha! para toda la eternidad.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Risas y sonrisas

Había una vez un cuentista que se sorprendió, todavía tenía esa capacidad, por el hatajo de políticos que, ante la situación por la que estaba atravesando el mundo y, sobre todo, su país, discutían mucho la política económica que manejaban sus adversarios, es decir, los que estaban en el poder. Amargaban al personal con continuas apariciones en el parlamento y en los medios de comunicación diciendo que la "cosa" iba mal, mal, mal.... Es cierto que va mal, pensó el cuentista, por supuesto. Pero no sabía por qué estas apariciones y otras tantas estaban marcadas por el reflejo de una sonrisa en las caras de quienes comunicaban... Muchas risas y sonrisas vemos últimamente. ¿Es que la situación está para sonrisas y risas?¡ Hatajo de sinvergüenzas!, se dijo el cuentista durante todo el santo día en el que se sorprendió.